
Leonor Watling sale en una película de Alex de la Iglesia. Razón suficiente como para poner su foto en el post.
Alex de la Iglesia no me cae bien. Nada bien incluso. No me gusta ni su humor, ni su papada, ni su halo de superioridad, ni su ego desbordado. Ni siquiera me gustan sus películas pero hoy es mi mejor amigo. Ha anunciado hace un par de horas que va a dimitir como Presidente de la Academia de Cine por culpa (o gracias, según se mire) a la señora González-Sinde. Un Goya más para la Ministra.
¿Qué ha hecho esta mujer para llegar a tener el poder don de sugerir la censura? Muchas cosas. Filología hispánica, un máster de guion de cine, textos para muchas series tan exitosas como Manolito Gafotas o para películas de tanta calidad como La puta y la ballena o Mentiras y Gordas (sí, esa en la que se les ve el culo a los de Física o Química). Todo un palmarés. ¿Realmente no hay nadie más capacitado para ser Ministro de Cultura de nuestro país?
Parece ser que ayer PP y PSOE alcanzaron un acuerdo que solamente les contenta a ellos para regular el contenido audiovisual de internet. No sé a quien contenta con esas cláusulas, si no las habéis leído, no tienen desperdicio alguno. Ahora se correrá el segundo velo en otros tantos meses y, cuando menos te lo esperes, el bueno de Danko se quedará sin empleo. Lo mejor de todo es que han conseguido que el miembro del Gobierno del que más se habla en los foros de internet sea doña Ángeles, trending toppics en mano. Le viene bien para que haga más guiones lucrativos. Así va el país. Como si no hiciese falta joder en otras cosas, o mejor aún dejar de joder, ahora también van a barnizar internet.
Alex de la Iglesia por lo menos ha cumplido con su trabajo. La tontería de traer a Almodóvar el año pasado, se lucró un poco más (parece que merecidamente, no lo discuto) ganando en Venezia con sus baladas y demás. Nadie le puede criticar nada, que yo sepa. Incluso se va como un señor. En cuanto al título de este post, no creo que a nadie le queden ya dudas de quién es la ballena. Mucho menos de quién es la puta.